Bilbao Basket y Athletic han completado una semana épica para el deporte en Bilbao. Ambos partidos europeos han tenido mucho en común: un ambiente extraordinario con la afición entregada, tensión extrema, mucha “leña” en el campo y no han tenido un resultado claro hasta el último segundo. De esta manera, ambas victorias han supuesto un paso adelante importantísimo para ambos equipos en Europa.
El Bilbao Basket gana al campeón italiano
Los hombres de negro se enfrentaban al Montepaschi Siena, que venía de ganar la Coppa de Italia este mismo fin de semana. Los italianos cuentan en sus filas con nombres importantes, como su estrella Bo McCalebb, una de las sensaciones del pasado Eurobasket.
El partido comenzaba con mucha tensión, defensa extrema y muchos errores en ataque para ambos equipos. El 7-8 con el que finalizó la primera parte fue buena muestra de ello.
Nada que ver con los 34 puntos que se consiguieron los hombres de negro en el primer cuarto contra el Real Madrid. Jugadores como Aaron Jackson o Kostas Vasileiadis no estaban enchufados, aunque el desacierto anotador se compensó con una gran defensa.
El partido no se rompió en ningún momento y ninguno de los dos conjuntos se iba en el marcador. Así que la emoción fue máxima hasta el final. Precisamente fue en los instantes finales, y en un eterno último minuto cuando se decidió el choque.

El “Efecto Miribilla” se notó entonces más que nunca. El Bilbao Arena no paró de animar y el ambiente se caldeó al máximo. La suerte del partido parecía decidirse en los tiros libres. Raúl López estaba certero, pero “el infierno de Miribilla” fue capaz de amedrentar a expertos jugadores como Igor Rakosevic o el propio McCalebb, que fallaron un tiro libre cada uno mientras el suelo literalmente temblaba.
Últimos segundos, el Bilbao Basket va uno arriba y saca. Mumbrú pasa forzado a Raúl López que pierde el control del balón y va fuera de la cancha. Los italianos aprovechan su saque y encestan una canasta fácil. Parece que van a ganar porque ellos dominan los últimos segundos como nadie.
Pero desde la grada se entona al unísono un “Sí se puede” y el equipo saca para jugar los últimos 6 segundos. Esta vez Raúl López recibe y consigue controlar la bola a pesar de la atosigante defensa italiana. Se interna por el flanco derecho casi sin tiempo y con un defensor encima. Cuando parece que no queda tiempo se zafa del defensor y consigue lanzar a canasta. El marco se ilumina de rojo, señal de que no hay tiempo. Y el balón entra por el aro desatando la auténtica locura en Miribilla. 60-59. Todos los jugadores se lanzan sobre Raúl, que recordó a aquel “junior de oro” que fue a la NBA. A pesar de las constantes lesiones de su carrera, quien tuvo, retuvo.
Sólo queda que la siguiente jornada el Bilbao Basket venza al Unicaja en el Martín Carpena, o que el Real Madrid pierda frente al Montepaschi en Siena. Con ello, en los cuartos de final tendremos enfrente nada más y nada menos que al CSKA de Moscú, con su rutilante estrella Andrei Kirilenko. Casi nada.
El Athletic ya espera al Manchester United
Casi sin tiempo a recuperarse de la hazaña ante el Montepaschi, nuevo ambietazo eesta vez en San Mamés. De nuevo, máxima tesión en el campo y en las gradas. Tocaba remontada, ya que la vuelta había finalizado con 2-1 a favor del Lokomotiv de Moscú.
El partido comienza y el Athletic no es capaz de desplegar su juego habitual. El habitual juego hilvanado y trenzado da paso a otro más parecido a anteriores temporadas. Balones largos con Toquero y Llorente a la caza de alguno de ellos. También hay que decir que el Lokomotiv defendió mucha intensidad y dureza en ocasiones. Y en los primeros minutos, incluso disparó un par de veces a puerta.
Los rusos seguían bien atrincherados en su área y perdían tiempo a la mínima ocasión con un árbitro muy permisivo. Pero conseguieron su objetivo de llegar con empate al descanso y entonces seguían estando clasificados.
Bielsa dió entrada Iñigo Pérez y San José para intentar cambiar las cosas. El juego del equipo entonces empieza a ser más fluido y el gol rojiblanco se ve más cerca. Sin embargo todo se complica cuando Amorebita comete un despiste y realiza una falta que supone la tarjeta roja. Todo se pone cuesta arriba y hay que apelar a la épica.
Pocos minutos después Herrera está a punto de abrir el marcador, pero el balón va a córner. Entonces llega el momento decisivo. Íñigo Pérez ejecuta el córner con su zurda de oro, Llorente peina y Muniain entra como una exhalación a rematar en el segundo palo. El gol hace vibrar a San Mamés.
Lo más difícil ya estaba hecho, pero quedaba lo peor. Así que afición y equipo se unen para luchar contra los rusos. La tensión es máxima y se puede cortar con un cuchillo. No hay ocasiones excesivamente claras pero hay miedo porque el Athletic ha encajado muchos goles en los minutos finales, y encima está con uno menos…
En el último segundo Caicedo enfila hacia portería, el balón le llega a otro compañero y la manda fuera por poco. Era la última bala de los rusos. El árbitro pita el final y La Catedral explota mientras el equipo lo celebra sobre el campo. Estamos en octavos y el Manchester United nos espera, a pesar de haber perdido 1-2 en casa frente al Ajax.
Será otro partido épico, recordando a aquella eliminatoria del “partido de la nieve” en la Copa de Europa donde el Athletic ganó al Manchester United por 5-3 en la temporada 53/54, aunque los ingleses pasaron la eliminatoria.
Athletic Bilbao 5-3 Manchester United 1956/57

